Los empleados no abandonan su trabajo, abandonan a su jefe

Los empleados no abandonan su trabajo, abandonan a su jefe

Aunque habrá quien no esté de acuerdo con esta afirmación, el motivo más extendido por el que muchas personas renuncian a su trabajo es debido a su relación con su superior. Por eso es de suma importancia que una empresa sepa cómo equilibrar el profesionalismo y la empatía.

Un balance coherente de ambos se alcanza cuando los supervisores que celebran el éxito de sus empleados también se interesan por aquellos que están pasando por una fase difícil.

Los gerentes que no mantienen un buen clima de dialogo con sus empleados siempre tendrán altas tasas de despido, ya que para un empleado con talento es imposible trabajar con entusiasmo ocho o más horas para alguien a quien no le importa nada más que el rendimiento laboral.

Esta situación se agrava cuando el empleado proviene de un país extranjero, ya que éste se ve enfrentado a problemas adicionales como pueden ser la barrera del idioma (y sus malentendidos), el distanciamiento de sus compañeros con la consecuente falta de cooperación, etc., que sin el apoyo y la empatía de su supervisor éste difícilmente podrá superar.

 

Para los empleados que desean crecer en su carrera, la falta de desafíos les lleva a buscarlos en otras empresas que los ofrezcan. Un empleado con talento y con deseo de superarse a sí mismo no permanecerá mucho tiempo en un empleo que no le ofrezca retos para implementar lo mejor de sí.

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